TE MIRO Y TIEMBLO



Cuando tienes un aviso de ictus siempre queda alguna secuela por muy rápido que vayas al médico de urgencias. Las mías son que repito como una tartamuda algunas palabras y que una de mis pupilas se dilata más que la otra (la que recibió las consecuencias del ictus isquémico). 

Y hoy es uno de esos días en que una de mis pupilas está más dilatada que la otra porque la luz del día es hiriente porque no hay sol y viene de todos lados. La sensación de que mi ojo derecho parece que se va a salir da la órbita, mientras que el izquierdo apenas si ve. ¿Habéis probado de taparos un ojo y a oscuras encender una vela y mirar solo por uno de ellos?  Lo de la vela es un clásico de mi juventud, podía dilatar tus pupilas con la luz de una vela. Con eso os podréis hacer una mínima idea de como veo yo ahora mismo.

Y sobre todo, sobre todo, si un día os despertis con un fuerte dolor de cabeza, sin poder articular una palabra y con la boca torcida, acudid inmediatamente a un médico, no llaméis al 112, llamad a una ambulancia. Es cuestión de horas tener más o menos secuelas.


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