Una vez acabadas las clases, los trabajos, los exámenes, siempre me ha surgido esta duda, ¿Y ahora qué? Es como haber acabado un libro estupendo y quedarte con aquella sensación de que querías más. Pues esto me ha pasado a mi cada final de curso de mi vida.
Decir que nunca me ha gustado el verano, eso de que la gente se vuelva medio loca, haga horas interminables de cola para llegar a un lugar en el que tendrán que hacer más cola para comer, beber, divertirse o ir al water. Todo es más caro y tiene peor calidad que el resto del año. Pero es la cruda realidad, vivimos en la época de las colas.
Si tengo que recapitular sobre el curso que he acabado diría: GUAY!
Me lo he pasado muy bien, me ha costado casi un ovario acabar, he estado a punto de lanzar la toalla en más de una ocasión, he maldecido mi estampa un montón de veces, me he preguntado que hacía yo allí si no era mi lugar, ni mi espacio ni mi tiempo. Pero así es el ser humano, masoquista por naturaleza. Hay que luchar, sufrir y sobrevivir para luego decir: He llegado a la meta y todavía estoy entero.
Las notas bien, una media de notable. Cabría destacar que hay profesores que se implican y profesores que van a llenar el expediente, como en todos lados. Ya sabía a lo que iba, después de trabajar diez años en una escuela de Primaria y ESO, una sabe como está el patio. Y de mi experiencia en el mundo laboral de una escuela privada-concertada prefiero no hablar por el momento. Todo tiene su momento.
He conocido gente estupenda, aunque me sienta muy mal que con algunos compañeros de clase sólo he llegado a hablar los últimos días, cuando todo nos encontramos en igualdad de condiciones, nerviosos y expectantes a ver qué pasa. Sé de algunos que ya dejan la universidad, en su primer año y me gustaría de alguna manera convencerlos de que no lo hagan, pero igual que yo perdí mi oportunidad hace años y la he vuelto a recuperar, confío en que la vida les guíe por buen camino y sepan valorar el conocimiento, el saber que siempre es un buen compañero en la vida, para juzgar y no ser juzgado.
He perdido amistades y he encontrado otras, es el camino que tengo trazado. Y es que hay cosas que separan más que unen, y cuando esto ocurre vale más dejarlo correr. Lo único que me sabe mal es que los malos entendidos y las personas que solo se quieren a si mismas no pueden soportar que otras personas miren más allá de su nariz. Pero eso hay que entenderlo, como dicen en Catalunya :"On no hi ha, no en pot rajar", es algo así como "en donde no hay nada, nada puedes sacar", (pero que traducción más mala, por todos los dioses).
Bueno, pues yo sigo aquí, con mi amiga-hermana Valle, esperando que el verano no sea más largo de lo que es y con ganas de enfrentarme a lo que sea que me tenga reservado el destino.
Poquito a poco entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejor caminar
pa ir creciendo...
Decir que nunca me ha gustado el verano, eso de que la gente se vuelva medio loca, haga horas interminables de cola para llegar a un lugar en el que tendrán que hacer más cola para comer, beber, divertirse o ir al water. Todo es más caro y tiene peor calidad que el resto del año. Pero es la cruda realidad, vivimos en la época de las colas.
Si tengo que recapitular sobre el curso que he acabado diría: GUAY!
Me lo he pasado muy bien, me ha costado casi un ovario acabar, he estado a punto de lanzar la toalla en más de una ocasión, he maldecido mi estampa un montón de veces, me he preguntado que hacía yo allí si no era mi lugar, ni mi espacio ni mi tiempo. Pero así es el ser humano, masoquista por naturaleza. Hay que luchar, sufrir y sobrevivir para luego decir: He llegado a la meta y todavía estoy entero.
Las notas bien, una media de notable. Cabría destacar que hay profesores que se implican y profesores que van a llenar el expediente, como en todos lados. Ya sabía a lo que iba, después de trabajar diez años en una escuela de Primaria y ESO, una sabe como está el patio. Y de mi experiencia en el mundo laboral de una escuela privada-concertada prefiero no hablar por el momento. Todo tiene su momento.
He conocido gente estupenda, aunque me sienta muy mal que con algunos compañeros de clase sólo he llegado a hablar los últimos días, cuando todo nos encontramos en igualdad de condiciones, nerviosos y expectantes a ver qué pasa. Sé de algunos que ya dejan la universidad, en su primer año y me gustaría de alguna manera convencerlos de que no lo hagan, pero igual que yo perdí mi oportunidad hace años y la he vuelto a recuperar, confío en que la vida les guíe por buen camino y sepan valorar el conocimiento, el saber que siempre es un buen compañero en la vida, para juzgar y no ser juzgado.
He perdido amistades y he encontrado otras, es el camino que tengo trazado. Y es que hay cosas que separan más que unen, y cuando esto ocurre vale más dejarlo correr. Lo único que me sabe mal es que los malos entendidos y las personas que solo se quieren a si mismas no pueden soportar que otras personas miren más allá de su nariz. Pero eso hay que entenderlo, como dicen en Catalunya :"On no hi ha, no en pot rajar", es algo así como "en donde no hay nada, nada puedes sacar", (pero que traducción más mala, por todos los dioses).
Bueno, pues yo sigo aquí, con mi amiga-hermana Valle, esperando que el verano no sea más largo de lo que es y con ganas de enfrentarme a lo que sea que me tenga reservado el destino.
Poquito a poco entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejor caminar
pa ir creciendo...